Registro en medios

2017-08-16

Editorial: ¿Podrán las Farc desmovilizadas participar en política?

24 de Abril de 2013

Inicia una nueva ronda de negociaciones en La Habana y cada vez está más cerca el momento de llegar a acuerdos sobre la participación política de las Farc. Si después un proceso de desmovilización van a aspirar a cargos de elección popular, pero sobre todo, cómo puede garantizar el país esta intención.

Todo proceso de paz se hace con el fin de acceder eventualmente  a la política y esta pretensión es bastante obvia con las Farc, que desde su nacimiento, hace más de 50 años, plantea una reforma agraria y un cambio en el modelo económico. Para ello ha sido protagonista del conflicto armado que ha vivido Colombia.

Esta negociación implica que se abra un espacio real y efectivo en el escenario político, con garantías de llevar sus propuestas ya no a través  de las armas sino de las urnas. El primer dilema está en si esa fuerza insurgente se convierte en un partido político o, como han dicho algunos, se le puede restituir la personería jurídica a la extinta Unión Patriótica, para alojar allí el movimiento político de las Farc.

 Todos sabemos que la UP perdió su personería jurídica producto del exterminio. Se estima que entre 1984 y 1997 fueron asesinados más de 2.300 de sus militantes, entre ellos dos candidatos presidenciales, ocho congresistas, 13 diputados, 11 alcaldes y 145 concejales. Para 2006, sumando datos de diferentes ONG y el mismo Gobierno, superaban las 6.000 víctimas, entre amenazados, desaparecidos, exiliados y asesinados. Muchos de estos casos siguen (y seguirán) en la impunidad.

Ahora bien, en términos de restitución, revivir la UP no es descabellado y sería una forma de resarcir económica y políticamente el daño causado, además de volverse la opción política que buscan las Farc.

Se podría ir más allá, si el proceso de desmovilización o la firma de los acuerdos no coinciden con las fechas de elecciones. Un mecanismo sería la circunscripción especial de asignación de cupos por un periodo, que permita a sus representantes participar en el Senado, la Cámara, Diputaciones y Concejos. Otra solución sería que a través de decreto presidencial se les restituyan las curules que la UP perdió en esas mismas corporaciones públicas.

Igualmente las garantías jurídicas deben darse, para que los representantes de este grupo puedan participar activamente en política. La solución legal debe incluir los delitos considerados políticos: rebelión, sedición, asonada y los delitos conexos, para que se resuelvan a través de algún mecanismo judicial.

El último punto que se debe garantizar en el proceso es que los líderes del grupo no serán extraditados posteriormente, pues si esto sucede la participación de las Farc en política no sería posible.

REGRESAR
COMPARTIR EN: