Registro en medios

2017-08-17

Empezó ruta de reparación para víctimas de violencia sexual

10 de Junio de 2014

El Mundo / 10 de junio de 2014. El proceso de reparación también cuenta con talleres de educación financiera, para formar a las mujeres en métodos adecuados de invertir los recursos de la indemnización.

La Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas agregó un nuevo componente a la ruta de reparación integral, el cual está dirigido a las mujeres víctimas de abuso sexual en medio del conflicto armado. Hasta el momento 700 mujeres de todo el país han sido indemnizadas por este hecho y 200 empezaron, en el mes de mayo, los procesos de acompañamiento psicosocial en Barranquilla, Apartadó, Pasto, Cali, Bogotá, Sincelejo y Medellín.

Este nuevo componente incluye “apoyo psicosocial y un especial énfasis en el enfoque de género y Derechos Humanos de las mujeres, para que ellas puedan superar su condición de víctimas”, explica María Eugenia Morales, directora de reparación de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas. Para lograrlo, se busca que la ruta de reparación no sea individual sino conjunta, para que todas tengan la posibilidad de compartir experiencias sobre un mismo hecho victimizante que las une y puedan asumir su reparación desde una perspectiva de los derechos femeninos, incluidos los sexuales y reproductivos.

Es por eso que un grupo de profesionales, que trabajan desde el enfoque de género, acompañarán a las mujeres durante el proceso, para brindarles atención diferenciada, de modo que ellas se sientan realmente reparadas.

En el caso de Antioquia, “estas mujeres son de Medellín y del área metropolitana, algunas también vienen de municipios como San Carlos y Frontino”, expresa Jorge Mario Alzate, director territorial Antioquia de la Unidad para las Víctimas.

Mujer, arma de guerra

Si bien, hay muchas formas de ejercer violencia contra las mujeres en escenarios de conflicto armado, el abuso sexual es una de las más recurrentes y dolorosas. Según datos de la ‘Primera encuesta de prevalencia de la violencia sexual en contra de las mujeres en el contexto del conflicto armado’, de la ONG Oxfam, entre el 2001 y el 2009, se presentaron 489.687 casos, de los cuales 402.264 no fueron denunciados.

El delito es una de las maneras cómo los actores del conflicto demuestran superioridad y control sobre las víctimas. El problema se agrava por el alto grado de indefensión en el que se encuentran las mujeres, quienes, en la mayoría de los casos, no cuentan con la posibilidad de ser defendidas por los hombres que las rodean.

En escenarios de guerra, en ocasiones los victimarios también ven en las mujeres el medio para atacar a sus enemigos, por lo cual estas se convierten en “armas de guerra” usadas al antojo de grupos armados legales e ilegales. Según el mismo informe de Oxfam, más de 70.000 de estas mujeres culparon a guerrilla y paramilitares, mientras que alrededor de 20.000, a la Fuerza Pública.

Por otro lado, como dice Morales, esta práctica es común, porque “existen patrones culturales de discriminación contra las mujeres, hasta el punto de naturalizar la violencia en su contra”.

Un delito poco visible

Aunque el número de casos de violencia sexual en el marco del conflicto armado es alarmante, son los que menos se denuncian. Las razones por las esto sucede son varias. En primer lugar, los principios religiosos, culturales y sociales pueden ser uno de los limitantes a la hora de hacer pública una violación, sobre todo, por el temor de ser rechazada y estigmatizada en la comunidad. “Hay muchos casos donde las mujeres sienten vergüenza por lo que les pasó y se culpan a ellas mismas, no logran reconocerse como victimas”, anota Morales.

En segundo lugar, el temor que sienten por las represalias que los victimarios puedan tomar en contra de ellas y de sus familiares, las llevan a tomar la decisión de no denunciar. Esto se da, sobre todo, en las regiones donde aún hay presencia de grupos armados al margen de la ley.

En tercer lugar, cuando deciden denunciar, encuentran que no hay avances en las investigaciones y no se adelantan procesos concretos en contra de los victimarios, lo que permite incrementar los índices de impunidad.

Enfoque diferencial

El Artículo 13 de la Ley 1448, Ley de Víctimas, hace referencia al enfoque diferencial que debe tenerse en los procesos de reparación a las víctimas del conflicto armado. Este principio, “reconoce que hay poblaciones con características particulares en razón de su edad, género, orientación sexual y situación de discapacidad. Por tal razón, las medidas de ayuda humanitaria, atención, asistencia y reparación integral que se establecen en la presente ley, contarán con dicho enfoque”.

Por lo tanto, el Estado debe brindar garantías y medidas de protección especiales a estos grupos, entre los que se encuentran las mujeres. De este modo, deben  “adoptarse criterios diferenciales que respondan a las particularidades y grado de vulnerabilidad de cada uno de estos grupos poblacionales”. De igual manera, es una obligación del Estado posibilitar la eliminación de discriminación, estigmatización o marginación que puedan ser causadas por los hechos victimizantes.

REGRESAR
COMPARTIR EN: