Noticia

2017-09-18

Por la seguridad alimentaria de Apartadó

13 de junio del 2011

Interés y participación de la comunidad en los módulos de formación
Adelantos en la adecuación del Hospital Antonio Roldan Betancur

    Medellín, junio 12 de 2011. Superando todas las expectativas de participación, se desarrolla el proyecto de seguridad alimentaria que la Fundación Forjando Futuros inició en el primer semestre de 2011 en el barrio Obrero de Apartadó.

     

    En el cronograma de ejecución, que cuenta con un ingrediente muy importante de formación a la comunidad, se destaca el interés y el ánimo de sus beneficiarios por aprender y aportar al mejoramiento de la calidad de vida de su familia y su comunidad.

    Con la intervención se ha logrado de una manera muy efectiva la integración de las mujeresdel sector que le ha dado dinamismo al proyecto, y que ha fortalecido cada una de las actividades que se han realizado. Ellas le imprimen, lejos de la apatía o timidez que podría haberse presentado en otras oportunidades, la fuerza y el compromiso que hoy son el común denominador en un grupo de 40 personas, entre ellas 39 mujeres, en las que se refleja el fruto del trabajo social y educativo que se ha venido haciendo en estos últimos meses.

    La formación

    Dos de los tres módulos de formación diseñados para el proyecto se han cumplido a cabalidad: Seguridad Alimentaria e Infancia y Seguridad Alimentaria y Género; el tercero, Seguridad Alimentaria y Salud, se encuentra en ejecución y ha sido el más esperado porque será avalado por el Servicio Nacional de Aprendizaje SENA.

     

    seguridad-alimentaria-infancia-apartado-4Estas 40 personas recibirán la certificación en manipulación de alimentos que les permitirá aplicar sus conocimientos, no solo en el adecuado manejo de los alimentos en sus hogares sino de buscar nuevas oportunidades en el mercado laboral.

    Las temáticas de formación apuntan a la defensa de los derechos de los niños y su integridad, a reconocer la desnutrición como una enfermedad que puede causar la muerte y, lo más importante, que se puede prevenir.

    Además de una adecuada alimentación se requiere de la promoción de conductas y pautas de crianza apropiadas como el afecto, y los hábitos y estilos de vida saludables que mejoren las condiciones psicosociales relacionadas con la desnutrición, señala la nutricionista Cruz Enith González.

     

    La motivación de los participantes, sus inquietudes y su manera de poner en práctica los conocimientos que adquieren, muestra que esta tarea debe asumirse con responsabilidad social, porque es una labor de  todos, no solo de las autoridades y los equipos de salud, puntualiza Cruz Enith.

     

    Los trabajos de adecuación

     

    kiosko-seguridad-alimentaria-apartado-1Otro de los componentes del proyecto y en los que también se viene avanzando es en la adecuación del Hospital Antonio Rodal Betancur de Apartadó, que permitirán la rehabilitación del Centro de Recuperación Nutricional y la construcción de un kiosco de reuniones. Con la intervención se logrará ampliar la cobertura de atención a 128 niños, niñas y mujeres embarazadas  que requieran de cuidados especiales para su recuperación.

     

    La población beneficiada se estima en 26 mil personas (14 mil mujeres y 12 mil hombres aproximadamente) habitantes del barrio Obrero, que verán mejorado su entorno urbanístico y medioambiental, y sus condiciones organizativas y de equidad, a través de la formación que se impartirá a los distintos líderes sociales que posteriormente multiplicarán su conocimiento en las comunidades.

     

    El proyecto cuenta con el apoyo de la Fundación Castellano Manchega, a través de la Asamblea de Cooperación por la Paz ACPP de España.

     

     

     

     

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