PROYECTOS

2017-06-25

VÍCTIMAS

VICTIMAS DEL CONFLICTO

En un país con inmensas desigualdades en el que gran parte de la población ve incumplido sus derechos más elementales, el universo de víctimas del conflicto -más de 8 millones de personas que representan casi el 20% del total, ha sido el más afectado. La Fundación Forjando Futuros desarrolla programas para la construcción de la paz, apoyando a las víctimas del conflicto armado para que puedan acceder a la verdad, la justicia y la reparación.

El equipo jurídico de la Fundación resuelve las consultas de las víctimas, de manera personal en su oficina, por medio de un programa semanal de televisión que realiza junto con funcionarios de la Unidad de Víctimas, en foros y reuniones presenciales y telefónicamente, a las personas que sufrieron delitos de secuestro, amenazas, desplazamiento, tortura, lesiones personales, delitos contra la libertad e integridad sexual, familiares de los desaparecidos y de las personas asesinadas. Esta asesoría se brinda de manera gratuita gracias a la gestión de recursos de cooperación internacional.

Ha trabajado en la conformación y el fortalecimiento de organizaciones de víctimas regionales (Asociación de Víctimas para la reclamación de bienes y tierras en el Urabá, ASOVIRESTIBI; Tierra y Paz; y Corporación de Víctimas sobrevivientes del Conflicto en Urabá, Visionando La Paz) y nacionales (Asociación Nacional de Víctimas para la Restitución y el Acceso a la Tierra, Tierra y Vida).  Este trabajo con las organizaciones nos permitió recorrer el territorio nacional apoyando a los líderes campesinos y sus comunidades, visibilizando la magnitud del despojo de tierras e implementando mecanismos que sirvan para responder a las expectativas del campesinado colombiano, reclamando un nuevo modelo de desarrollo rural. Como resultado del trabajo realizado en esta materia fue merecedora, junto con Tierra y Vida, del Premio Nacional de Paz en 2012.

La Fundación ha asesorado a 8.000 víctimas, representado judicialmente más de 300 en el marco de la Ley de Justicia y Paz, y brindado atención psicológica a más de 1.000 personas, logrando visibilizar a las víctimas tras varias décadas en que no contaron, facilitando su acceso a reparaciones económicas y simbólicas, contribuyendo al restablecimiento de sus derechos y denunciando ante las autoridades competentes, nacionales e internacionales, y la opinión pública la persistencia de actos violentos contra defensores y defensoras de derechos humanos.

REGRESAR
COMPARTIR EN: