Forjando Futuros exige verdad plena sobre torturas en el Caso 03 ante la JEP
En audiencia del Subcaso Antioquia del Caso 03 ante la Jurisdicción Especial para la Paz, la Fundación Forjando Futuros reiteró la necesidad de un esclarecimiento pleno, detallado y verificable por parte de los comparecientes, y advirtió que la verdad entregada hasta ahora sigue siendo fragmentaria, especialmente frente a los hechos de tortura. Para la organización, “se le ha huido a la obligación de verdad” cuando los reconocimientos de responsabilidad se limitan a omisiones abstractas y evitan explicar quiénes actuaron, dieron las órdenes y cómo operaron las estructuras que hicieron posibles estos crímenes.
La intervención fue realizada por Jahson Andrey Taborda Casas, coordinador jurídico de la Fundación, en representación de las víctimas a quienes la Fundación representa. Allí, se insistió en que el derecho a la verdad no es simbólico ni negociable, sino un deber jurídico que exige aportes exhaustivos sobre los hechos, las responsabilidades individuales y colectivas, y los patrones institucionales que permitieron su ocurrencia.
También se cuestionó que los comparecientes tiendan a asumir su responsabilidad únicamente desde la omisión, negando la existencia de órdenes o decisiones, pese a reconocer que los hechos ocurrieron. Para las víctimas, este tipo de relatos diluye las responsabilidades y deja sin respuesta preguntas esenciales sobre las decisiones concretas que dieron lugar a los crímenes, así como sobre la red de reclutadores que facilitó su ejecución, cuya dimensión no puede reducirse a solo dos personas imputadas.
También se pidió que los compromisos de esclarecimiento asumidos por los comparecientes en encuentros restaurativos previos sean informados a la Magistratura y se vuelvan exigibles dentro del régimen de condicionalidad, para evitar nuevas dilaciones. Reiteró que no puede recaer sobre las víctimas la carga de reconstruir una verdad que les ha sido esquiva durante años.
Finalmente, se subrayó que el daño causado va mucho más allá de la muerte, e incluye graves afectaciones físicas, mentales, emocionales y sociales que persisten hasta hoy. En ese sentido, hay que insistir en que el reconocimiento de responsabilidad debe ir acompañado de medidas restaurativas integrales, colectivas y territorializadas, como la creación y sostenimiento de centros comunitarios de acompañamiento psicosocial en los territorios más afectados. Asimismo, se solicitó profundizar el esclarecimiento de los hechos de tortura relacionados con víctimas de otras unidades militares en Medellín, como el BIOSP y las AFEUR, mediante pruebas técnicas y periciales especializadas.