Informe revela cómo la estigmatización agrava la violencia contra defensores en Colombia
Más de 1.900 personas defensoras de derechos humanos han sido asesinadas en Colombia desde 2016, según datos del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz – Indepaz. El informe “Violencias discursivas y riesgos contra personas defensoras de derechos humanos en Colombia”, presentado por la Fundación Forjando Futuros, advierte que los discursos de odio, la estigmatización y la desinformación han contribuido a recrudecer la violencia que ha provocado la muerte de estos líderes y lideresas.
El estudio documenta además que entre 2024 y septiembre de 2025 se registraron 1.180 agresiones contra personas defensoras (727 en 2024 y 453 en 2025), lo que confirma la persistencia de un entorno de alto riesgo. A esto se suma que 187 líderes y lideresas sociales fueron asesinados en 2025, principalmente en departamentos como Antioquia, Cauca y Norte de Santander, donde confluyen disputas territoriales, presencia de actores armados y economías ilícitas.
El informe de la Fundación Forjando Futuros señala que esta violencia no puede entenderse únicamente desde factores armados o territoriales. Por el contrario, identifica que los discursos estigmatizantes, que presentan a líderes sociales como enemigos, ilegítimos o aliados de actores ilegales, contribuyen a poner en duda su legitimidad y a facilitar escenarios de agresión.
Estas dinámicas se amplifican en algunos medios de comunicación y redes sociales, donde circulan campañas de desprestigio, desinformación y ataques que incrementan la exposición al riesgo.
El impacto es aún más grave en mujeres defensoras y personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas, quienes enfrentan formas específicas de violencia, como hostigamientos digitales, amenazas sexualizadas y cuestionamientos a su participación en el espacio público.
Esto coincide con alertas internacionales, como la de La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, desde donde han advertido sobre la persistencia de la violencia contra personas defensoras, en un contexto de débil presencia institucional y limitadas garantías de protección. “Durante más de diez años, Colombia ha sido uno de los lugares más peligrosos del mundo para defender los derechos humanos de diferentes comunidades”.
La Fundación Forjando Futuros hace un llamado a reconocer las violencias discursivas como un factor estructural de riesgo, a fortalecer las medidas de protección y a promover un debate público libre de estigmatización, como condición esencial para garantizar la vida, la seguridad y la libertad de opinión en Colombia.